Todos somos electrosensibles

Publicada en Publicada en Uncategorized
Cualquier tipo de radiación electromagnética es perjudicial, tanto las ionizantes como las no ionizantes. Y los efectos nocivos para la salud de la CEM, tanto de baja frecuencia como de microondas, se conocían desde las primeras aplicaciones de estas tecnologías. Sin embargo, el camino para el reconocimiento oficial y legal de su nocividad viene siendo muy arduo y largo debido a los intereses económicos, industriales y políticos en juego.
Si se difundieran los riesgos que estas tecnologías entrañan y se legislara la protección de los seres vivos con criterios estrictamente científicos y sanitarios, se tendría que derogar la mayor parte de las legislaciones vigentes. Y sobre todo aplicar el “PRINCIPIO DE PRECAUCIÓN”, para así proteger la salud y el medio ambiente.
Y cuando alguien afirma que no existen pruebas científicas que demuestren que tanto los móviles o el WIFI perjudican gravemente la salud, o es un ignorante en la materia o miente, o es un manipulador que tiene intereses ocultos en decir eso. O simplemente “NO QUIEREN SABER”. Les “fastidia bastante” aceptar la realidad y se comportan como si quisieran más a su “juguetito último modelo” que su salud, su vida o la de sus hijos, que es todavía peor. Ojo, que no solo nos envenenamos nosotros, que perjudicamos al que tenemos al lado.
No se trata de volver a las cavernas, que se puede vivir sin móvil (… aunque mucha gente tristemente piense que no). Y podemos tener teléfono fijo, conexión a internet por cable, etc… ya que su emisión de radiación electromagnética es infinitamente más baja. Nos podrá dar muchísimas ventajas, y eso de estar siempre conectado puede ser en muchos casos de bastante utilidad, pero si va en contra de nuestra salud y del resto de seres vivos, la elección debería ser clara.
Como siempre, estas cosas no salen en la “tele” ni en “otros medios de manipulación” porque existe censura, hay grandísimos intereses económicos y nunca han estado para “informarnos”. Son empresas privadas que mienten, ocultan o manipulan la verdad para hacer con nosotros lo que quieran. Están para vendernos lo que a ellos (los AMOS del mundo) les interese. Así que si estás esperando a que salga la noticia en la tele para creerla, quizás sea demasiado tarde.
Los responsables de arreglar esto: los Gobiernos de todo el mundo, la Organización Mundial de la Salud (OMS), y todos los organismos y agencias de salud están al corriente de esto. ¿Y qué han hecho?. NADA. O casi nada, dada la gravedad del asunto.
Son tantas las evidencias y estudios científicos, que la Organización Mundial de la Salud (OMS), ya admite la peligrosidad de estas radiaciones e incluso dice que pueden causar cáncer y que hay que tomar medidas y precauciones urgentes. Y eso que está financiada por las corporaciones farmacéuticas y “se mueve por intereses económicos”. Y que por su manera de actuar demuestra que le preocupa más bien poco nuestra salud. Bueno, sí se preocupa, pero de que estemos enfermos. Ya que así, con nuestra enfermedad, sacan provecho y se lucran los de siempre, los ricos. Aún a costa de su propia salud, porque nos AFECTA A TODOS, nos enfermamos todos. Y la SALUD NO SE COMPRA, por mucho dinero que uno tenga. Cuesta bastante entender que se siga actuando de esta manera. Parece que estamos gobernados por unos PSICÓPATAS que están dispuestos a acabar con la vida de todo este planeta.

Así, que como lo dice la OMS, ¿habría que hacerles caso? ¿no?

Pues no. Los intereses económicos están muy por encima de la salud. ¿Qué hacen los gobiernos?. Casi nada, mirar para otro lado como siempre.
El 31 de Agosto de 2007 se publica “The Bioinitiative Report” (600 páginas con el resumen de más de 2000 estudios científicos) donde se pide una normativa de exposición pública con base biológica para los campos electromagnéticos.
El Parlamento Europeo el 4 de Septiembre de 2008 ya votó con 552 a favor y 16 en contra a cerca de la recomendación del “Bioinitiative Report 2007” para adoptar normas más estrictas para el uso de los teléfonos móviles y reconocieron que los límites de seguridad estaban totalmente obsoletos.
Y al poco tiempo, pasó algo muy extraño. La Industria de Telecomunicaciones dijo que no hacía falta cambiar nada. Por lo visto, ellos saben mucho más de salud que todos los médicos, científicos y todas las eminencias de la “ciencia” juntos. Y no se hizo nada. Como ya deberíamos saber los políticos trabajan para los ricos, son sus empleados. Obedecen sus órdenes sumisamente y a los “pobres ciudadanos” ¡que les den!
En plena sociedad del uso de nuevas tecnologías de la información y comunicación, la salud queda, demasiado a menudo relegada a un segundo plano (sea por falta de información de los usuarios o por una manifiesta desinformación). Le pasa ante la moda, la inmediatez, la presunta “comodidad”, los intereses económicos y políticos… Es también el caso del Wifi, que hace ya años que multitud de prestigiosos científicos a nivel internacional alertan de su peligrosidad y recomiendan aplicar el Principio de Precaución.
El mismo Parlamento Europeo ha recomendado, ya varias veces en varias resoluciones, a los Estados miembros que informen a la población y cambien el Wifi por cable, especialmente en instituciones públicas y escuelas. Daremos cuenta de todo esto y de varios testigos de una enfermedad desconocida y emergente, la Hiperelectrosensibilidad (EHS), que se prevé será un problema de salud pública en un futuro próximo, reconocida por la OMS, y consecuencia directa de la exposición prolongada a campos electromagnéticos como los producidos por Wifi.
La característica más distintiva de este tipo de contaminación es que es silenciosa. No se puede ver, oler, tocar o escuchar. Pero está ahí y es muy peligrosa.
Hasta el momento hay aproximadamente 25.000 publicaciones científicas referentes a la contaminación electromagnética y a sus efectos altamente perjudiciales. De todo tipo y ninguno favorable para la salud.
En un importante estudio de 2009, científicos franceses dejaron tomateras expuestas a radiación de estaciones base de telefonía móvil. Y palabras textuales de de estos científicos: “las tomateras reaccionaron como si hubieran sido aplastadas con un martillo”. Nadie las tocó, solo estaban expuestas a la radiación. Al poco tiempo, a los responsables del estudio se les ofreció dinero y un nuevo trabajo y abandonaron las investigaciones.
Otro de ellos, relacionaba esta contaminación electromagnética con la desaparición de las abejas. Y sin abejas se haría muy difícil la vida, ya que son las responsables de cerca del 90% de la polinización de los cultivos. Pusieron un móvil al lado de colmenas de abejas para abejas de miel y éstas desaparecieron, abandonaron la colmena y nunca regresaron.
Con las hormigas sucedió lo mismo. Se alejaron de la radiación.
En el estudio “The Bioinitiative Report” de 2007 se dice: “las agencias sanitarias y las autoridades escolares deberán evitar o prohibir con firmeza la construcción de antenas sobre edificios escolares y en sus proximidades en un radio de 300 metros. Y retirar toda la instalación de red WIFI de las aulas, guarderías y centros de ocio. Es más, deberían desactivar las instalaciones inalámbricas existentes”. Y también se recomienda bajar a 1mw/m2 el límite de exposición de las personas a las microondas.
En el estudio “Interphone” de 2010 en el que participaron 13 países, se concluyó que ya existe riesgo de tumores cerebrales solo hablando 10 minutos al día al móvil.
El 6 de Mayo de 2011 el Consejo Europeo dijo que los teléfonos móviles y las redes sin cables deberían ser prohibidas en las escuelas. El Comité del Consejo Europeo encontró evidencias de que estas tecnologías tienen efectos potencialmente nocivos sobre los seres humanos. Y concluyeron que era necesaria una acción inmediata para proteger a los niños.
El 31 de Mayo de 2011 la OMS a través de la IARC (The International Association of Research on Cancer) clasificó como posiblemente cancerígenas a las radiaciones de los campos electromagnéticos en la “CLASE 2B”. Siendo la “CLASE 4” como seguro para la salud.
El 10 de Octubre del 2012 el Tribunal Supremo de Italia dictaminó que los teléfonos móviles pueden causar cáncer.
Con los nuevos datos (se revisaron unos 1800 estudios nuevos que salieron de 2007 a 2012), se actualiza el “Bioinitiative 2007” y sale el “Bioinitiative 2012” en el que trabajaron 29 científicos independientes de todo el mundo. Han aumentado significativamente las evidencias sobre daños en el ADN, autismo y enfermedades degenerativas. Y se recomienda bajar los límites de exposición a 0,003mw/m2.
Ahora veremos una imagen con los límites de radiación por contaminación electromagnética que han establecido algunos países:
Hay grandes potencias como Rusia que tiene 24mw/m2, o China 66mw/m2. Y hemos puesto la recomendación del estudio “The Bioinitiative Report” de 2007 que ponía como tope 1mw/m2. Hay casos como la comunidad de Castilla-La Mancha, Nueva Zelanda o Australia que si que cumplen estas recomendaciones. Pero, ¿que me dicen de España?. El valor máximo autorizado por el gobierno es 9810mw/m2 (4500 para frecuencias de 800mhz. y 9810 para el WIFI y telefonía de última generación de alta frecuencia). ¿Nos quieren matar?. ¿Están locos?. ¿Tenemos políticos estúpidos?. ¿Tienen intereses ocultos? ¡Es una auténtica barbaridad!
Y eso que en el “Bioinitiative 2012” los científicos ya recomendaron bajar todavía muchísimo más los límites de exposición, de 1 a 0,003mw/m2.
Hay países como Alemania y China que tanto el WIFI como los móviles están totalmente prohibidos en los colegios. Deberían estar prohibidos en todos si siguen las recomendaciones de los científicos y la propia Organización Mundial de la Salud (OMS).

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *