Por qué la medicina no permitirá que el Cáncer sea curable

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Imagine que un avión se estrelló y que hubo muchas muertes. Puede estar seguro de que esa noticia sería publicada en el titular de todos los periódicos importantes. Bueno, tenemos el equivalente de 8-10 aviones estrellándose DIARIAMENTE con todas las personas a bordo muriendo de cáncer.

Casi dos millones de personas en Estados Unidos son diagnosticadas con cáncer cada año y una de cada tres personas experimentara un diagnóstico de cáncer en algún momento de su vida, a pesar de los enormes avances tecnológicos en el último medio siglo.

La medicina occidental no está más cerca de encontrar una “cura contra el cáncer”, mientras que el cáncer se ha convertido en una epidemia mundial de proporciones asombrosas. Las estadísticas hablan por sí solas:

En el año 1900, una de cada 20 personas desarrollaron cáncer
En la década de 1940, una de cada 16 personas desarrollaron cáncer
En la década de 1970, era uno de cada 10
Hoy en día, es uno de cada tres

De acuerdo con el CDC, en el año 2013 cerca de 1.660.290 (1.66 millones) nuevos casos de cáncer fueron diagnosticados. Si las tasas de mortalidad general están disminuyendo, ¿por qué las tasas de incidencia siguen aumentando?

La respuesta es simple: la “guerra contra el cáncer” ha sido una farsa durante 40 años.

 

La epidemia de cáncer es un sueño para las grandes farmacéuticas, y sus campañas que ocultan la cura contra el cáncer han sido extremas.

 

La Máquina del Cáncer

Por favor, comprenda que el cáncer es un gran negocio. La industria del cáncer no invierte absolutamente nada de sus recursos de miles de millones de dólares en estrategias de prevención eficaces, como las directrices alimentarias, ejercicio, educación y obesidad. En cambio, invierte su dinero en el tratamiento del cáncer, no en la prevención o curación del mismo.

¿Por qué gastar sus propios ingresos? Si son capaces de mantener en buen funcionamiento la máquina del cáncer, la cual les continuará generando enormes ganancias con los medicamentos de quimioterapia, radioterapia, procedimientos de diagnósticos y cirugías.

El típico paciente de cáncer gasta $50.000 para combatir la enfermedad. Los medicamentos de quimioterapia se encuentran entre los más caros de todos los tratamientos, oscilando desde los $3.000 hasta $7.000 dólares por un suministro de un mes.
Si la industria del cáncer permite una cura, entonces sus mensualidades desaparecerán. Es mejor mantener un flujo constante de pacientes con cáncer con vida, pero enfermos y que regresen por más. ¿Cómo se generó este monstruo social?
El documental “Cancer: Forbidden Cures” es enormemente informativo. En él se detalla cómo la industria farmacéutica se asoció con la Asociación Médica Americana (AMA) en un ingenioso plan para superar el sistema médico en unos pasos sencillos y rápidos, allá por el año 1900. En pocas palabras, fue algo similar a esto:

Los banqueros internacionales que poseen las compañías farmacéuticas y químicas obtuvieron el control sobre el sistema de educación médica hace más de 100 años.
Le proporcionaron donaciones a la AMA y a las escuelas de medicina líderes a cambio de puestos en su junta directiva y así tener la capacidad de controlar la política.
Por último, inteligentemente diseñaron un control en prácticamente todas las agencias de regulación federal relacionadas con la práctica de la medicina.

 

“No te ATREVAS a Curar a Nadie”

A pesar de las enormes cantidades de dinero destinado para la investigación del cáncer hoy en día, dos de cada tres pacientes con cáncer morirá dentro de los cinco años después de recibir la totalidad o parte del tratamiento estándar contra el cáncer – cirugía, radioterapia y quimioterapia. Esto no es demasiado sorprendente si tenemos en cuenta que dos de los tres son cancerígenos en sí. Un estudio calculó que la quimioterapia beneficia a una de cada 20 personas que lo reciben.

Durante los últimos cien años, una serie de tratamientos naturales contra el cáncer se han desarrollado y utilizado exitosamente para tratar a los pacientes en los Estados Unidos y otros países. Todos han sido apasionadamente descartados, silenciados, y escondidos debajo de la alfombra por el monopolio médico, atacando, difamando y encarcelando a médicos e investigadores, arruinados profesionalmente por atreverse a desafiar el establecimiento médico.

 

 

Hoy en día, con respecto a la credibilidad en la medicina, un “curandero” es sinónimo de “competencia”.
Con el fin de proteger el monopolio médico, cualquier tratamiento natural viable enfrentará oposición masiva por las industrias farmacéuticas y médicas. Las compañías farmacéuticas no tienen interés en los agentes naturales que no pueden patentar, debido a que interfiere con su flujo de ingresos. Emplearan, y de hecho ya han estado empleando, medidas extremas para evitar que la verdad sobre los tratamientos naturales eficaces (amenazas competitivas) llegue al público.
La FDA es ahora, gracias a la PDUFA, financiada principalmente por las compañías farmacéuticas y es cómplice de este proceso. Restringen la competencia con el pretexto de proteger al público, cuando la realidad es que están protegiendo las ganancias de las compañías farmacéuticas.

 

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