La Psicoterapia Neurosensorial

¿Qué es la psicoterapia?

La psicoterapia es el tratamiento que tiene como objetivo el cambio de pensamientos, sentimientos y conductas.

A través de la psicoterapia se evalúa, previene y se pone tratamiento y orden, a los problemas emocionales, afectivos y conductuales tales como la baja autoestima, autocontrol, ansiedad y relaciones sociales, entre otros, que sufren tanto de los consultantes con TEA (Trastorno del Espectro de Autismo), así como algunos miembros de la familia de los afectados.

Con las tareas cognitivo-conductuales se analizan los pensamientos y actitudes que nos motivan y que generan una conducta en nosotros. Durante estas terapias, se identifican esas distorsiones de pensamiento, percepciones erróneas que se puedan producir, así como la conducta y emociones que se susciten.

Resultado de imagen para psicoterapiaMediante actividades de modificación de la conducta (análisis funcional, refuerzo positivo, extinción de determinadas conductas, etc) y la reestructuración cognitiva pertinente, ayudaremos a comprender qué nos ocurre, saber expresarlo, y buscar una solución adecuada afrontando los problemas de una manera eficaz.
Es fundamental que el aprendizaje sea siempre en positivo.
 

El apoyo conductual adaptado a cada entorno y la persona específicos, aplicando técnicas de refuerzo, apoyo, análisis y encadenamiento de tareas, mediante sencillas herramientas como economía de fichas o trabajo en mesa.

El resultado será una notable mejora en la calidad de vida y una reducción de los problemas de conducta.

Pero, ¿por qué psicoterapia neurosensorial?

Resultado de imagen para neurosensores del cerebro

Mediante los neurosensores del cerebro, se pueden detectar las emociones involucradas en trastornos físicos, biológicos, emocionales o energéticos y los relaciona con el órgano y la víscera que aloja esa emoción, para poder eliminar la raíz del trastorno. Es por eso que este tipo de psicoterapia usa técnicas de psicología junto con neurociencias actualizadas del siglo XXI, ya que así se puede localizar de manera más efectiva la raíz de cualquier trastorno.